A pesar de que la colposcopia nació en Europa de la mano de Hinselmann (Alemania 1925), se ha visto influida por el mundo científico anglosajón que hasta la década de los años 70, no aprecian el valor de la colposcopia.
Italia, lo mismo que Francia, España y Grecia fueron los baluartes de la colposcopia Europea, y el ginecólogo que deseaba mantener un alto nivel utilizaba la colposcopia, rutinariamente.
Surgen dos teorías en cuanto a la utilización de la colposcopia: los que preconizan su utilización rutinaria en la consulta ginecológica y quienes la reservan de forma selectiva y en manos de especialistas, para el diagnóstico de la patología del tracto genital inferior.
La formación en colposcopia de los residentes de obstetricia y Ginecología, es francamente deficitaria y no suele apreciarse mayor eficacia diagnóstica entre un residente de primer año o de último.
El colposcopio enriquece la consulta del ginecólogo; le permite detectar una serie de signos que sin aquel instrumento pasarían desapercibidos, tales como: cuadros inflamatorios, pequeñas tumoraciones (pólipos, carúnculas, granulomas..) atrofia, extensión vaginal de neoplasias que al ojo desnudo, son inaparentes, lesiones vaginales, vulgares.
Si tenemos en cuenta que con la generalización de la exploración por ultrasonidos, la capacitación de matronas y enfermeras para realizar la citología de screening, e incluso la colposcopia, la actividad clínica del ginecólogo queda notablemente reducida. La colposcopia se convierte en un instrumento revalorizador de la consulta del ginecólogo y, según nuestro parecer no debe ser competencia de los patólogos como esta sucediendo en algunos países.
Es obvio que en los centros de referencia la unidad o sección de patología del tracto genital inferior deberá estar e manos de expertos, incluida la colposcopia. En estas unidades debería impartirse la enseñanza y autoridades nacionales deberían velar por la calidad de la enseñanza y el grado de capacitación de los colposcopistas.
Un paso importante para mejorar el nivel de la colposcopia, ha sido la definición de una terminología internacinal que permita el entendimiento entre científicos (International Federation of Cervical Pathology and Colposcopy, Barcelona 2002)
Podríamos resumir las indicaciones de la colposcopia en:
Entre las primeras , la citología de ASCUS, test HPV positivo,LG-SIL repetido, citología AGC, cáncer etc..
Entre las clínicas, mujeres de edad superior a 35 años y HPV positivo, en el follow up de cualquier tratamiento, hemorragias irregulares o postcoitales, VIN, VAIN, pacientes HIV positivas etc…
En un programa de screening, la colposcopia no se considera como test de primer nivel y tan solo en situaciones especiales como guía para una posible biopsia.
En el follow up de las pacientes tratadas por lesiones preinvasoras del cuello uterino, ha podido demostrarse mayor efectividad del Test del HPV, realizado a los 6 mese post tratamiento que la colposcopia y la citología. Hay evidencia que las pacientes con Test HPV negativo a los seis meses tienen una tasa de recurrencia de 3-4% mientras que las DNA-HPV positivo alcanzan al 52%.
En nuestro material la eficacia de la colposcopia en el HG-SIL fue Sensibilidad 92,56%, especificidad 16,35%, VPP: 65,9% y VPN: 55,7%
Santiago Dexeus
Presidente de la Federación Europea de Colposcopia